Si, Acepto
Aquesta web utilitza cookies per obtenir dades estadístiques de la navegació dels seus usuaris. Si continua navegant considerem que accepta el seu ús. Llegir més

¡Espérame en Siberia, vida mía!

Jardiel Poncela, Enrique
¡Espérame en Siberia, vida mía!

¡Espérame en Siberia, vida mía!

¡Espérame en Siberia, vida mía!

Jardiel Poncela, Enrique
12,90€
Disponible

«Un artistazo de obra apabullante. Una cometa con el viento en contra.» MARCOS ORDÓÑEZ «Para Jardiel solo hubo una guerra, la de la risa frente a la realidad, y se dejó el talento en alimentar su bando, el de la risa, con cada gesto.» DAVID TRUEBA «Esa rara mezcla de mala hostia y ternura que tant...
[Llegir-ne més...]

Editorial
ISBN13
ISBN10
Tipus
Pàgines
Col.lecció
Any Edició
Idioma
Encuadernació



«Un artistazo de obra apabullante. Una cometa con el viento en contra.»
MARCOS ORDÓÑEZ


«Para Jardiel solo hubo una guerra, la de la risa frente a la realidad, y se dejó el talento en alimentar su bando, el de la risa, con cada gesto.»
DAVID TRUEBA


«Esa rara mezcla de mala hostia y ternura que tanto nos define.»
ELVIRA LINDO


Mario Esfarcies, un joven rico es diagnosticado con una enfermedad mortal. Le da tanto miedo eso de morirse, que querría suicidarse, dejando todo en herencia a un amigo. Como no tiene valor para hacerlo, contrata a un asesino que deberá matarlo. Su gran amigo aumenta la prima para acelerar el proceso. Pero resulta que Mario no quiere morir, así que huye y se cita con su amada en Siberia. En el camino, recorrerá toda Europa y vivirá mil aventuras al límite. Como si fuera el último día.
Esto es una novela de aventuras. Pero es una novela de aventuras escrita por Jardiel, quizá su obra cumbre.


«Un hombre que se enamora es siempre un imbécil elevado al cubo. Cuando se trata de un individuo genial, escribe la Divina comedia (caso Dante Alighieri) y le amarga la vida para siempre a la Humanidad. Y por el contrario, cuando se trata de un hombre vulgar, ese hombre hace oposiciones a Hacienda, se casa en la parroquia (caso Juan Sánchez) y se amarga la vida para siempre a sí mismo.»