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Cómo encontré al autor de mi necrológica

Hasek, Jaroslav / Tutusaus, Montse
Cómo encontré al autor de mi necrológica
Cómo encontré al autor de mi necrológica

Cómo encontré al autor de mi necrológica

Hasek, Jaroslav / Tutusaus, Montse
16,50€
Disponible

A lo largo de su breve y aventurada vida Jaroslav Ha?ek se vio obligado siempre a aceptar cualquier trabajo que se le ofreciera: redactor de una revista de zoología, empleado en una droguería, guardián de un faro y muchos más. Todas estas experiencias confluyeron en los muchísimos relatos autobiográficos que escribió en su vida y que rela...
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Editorial
ISBN13
ISBN10
Tipo
Páginas
Colección
Año de Edición
Idioma
Encuadernación

A lo largo de su breve y aventurada vida Jaroslav Ha?ek se vio obligado siempre a aceptar cualquier trabajo que se le ofreciera: redactor de una revista de zoología, empleado en una droguería, guardián de un faro y muchos más. Todas estas experiencias confluyeron en los muchísimos relatos autobiográficos que escribió en su vida y que relatan historias hilarantes al límite de lo absurdo. Después de la "Historia del Partido del Progreso Moderado dentro de los Límites de la Ley" y "El buen soldado Svejk antes de la guerra", en La fuga continuamos el proyecto de recuperación y traducción de los cuentos de Jaroslav Ha?ek con esta divertida selección que nos acerca a la biografía de este maestro de la literatura humorística.                    Nacido en Praga en una familia arruinada a causa de los problemas de alcoholismo del padre, Jaroslav Ha?ek tuvo siempre una vida al límite. Despedido de varios trabajos por su afición a la bebida, se dedicó al periodismo acercándose a los ambientes anarquistas. En 1911 fundó el Partido del Progreso moderado dentro de los Límites de la Ley y se presentó como candidato a las elecciones generales. Durante la I Guerra mundial combatió en las filas del ejército austrohúngaro (experiencia que narra en su única novela Las aventuras del buen soldado Svejk), desertó y se incorporó al ejército revolucionario ruso, donde llegó a ser comandante de todas las operaciones en Siberia. De vuelta en Praga, murió de alcoholismo a los cuarenta años.