Cesta de la compra

Ensayos completos
-5% dto.    34,95€
33,21€
Ahorra 1,75€
Disponible online, recíbelo en 24/48h laborables

¿Quieres recogerlo en librería?
Envío gratis
España peninsular

Montaigne es el hijo por excelencia del Renacimiento. Y de su padre, naturalmente, que se empeñó en que la lengua materna de su hijo fuese el latín. De ese modo, el pequeño Michel a los seis años leía las "Metamorfos...

Leer más...
  • Editorial EDICIONES CATEDRA, S.A.
  • ISBN13 9788437631479
  • ISBN10 8437631475
  • Tipo LIBRO
  • Páginas 1120
  • Año de Edición 2013
  • Idioma Castellano
  • Encuadernación Rústica

Ensayos completos

Autor Michel de Montaigne / Álvaro Muñoz Robledano / Almudena Montojo

Editorial EDICIONES CATEDRA, S.A.

Montaigne es el hijo por excelencia del Renacimiento. Y de su padre, naturalmente, que se empeñó en que la lengua materna de su hijo fuese el latín. De ese modo, el pequeño Michel a los seis años leía las "Metamorfos...

-5% dto.    34,95€
33,21€
Ahorra 1,75€
Disponible online, recíbelo en 24/48h laborables

¿Quieres recogerlo en librería?
Envío gratis
España peninsular

Detalles del libro

Montaigne es el hijo por excelencia del Renacimiento. Y de su padre, naturalmente, que se empeñó en que la lengua materna de su hijo fuese el latín. De ese modo, el pequeño Michel a los seis años leía las "Metamorfosis" en su lengua original, y uno después a Virgilio, cuyas "Geórgicas" admiraría hasta el final.

Estudió leyes en Toulouse; fue alcalde de Burdeos como su padre; leyó el "Heptamerón" y hospedó en su casa a Enrique de Navarra; viajó por Suiza, Italia y Alemania, y dejó un "Diario de viaje" que vio la luz doscientos años después. Tuvo un amigo, Étienne de la Boétie: su amistad, como la de Niso y Euríalo, como la de Pílades y Orestes, ha pasado a ser figura y paradigma.

Los "Ensayos" es una de esas obras que puede figurar sin reparo en la biblioteca esencial de la humanidad y nos reconcilia con ella. Montaigne -aquel "bordelés escéptico", como lo llamó Carpentier- habla con la misma libertad y sensatez del conocimiento, de la razón o de la tortura, que de las dimensiones (discretas) de su pene. No mitifica nada, todo lo mira con un saludable escepticismo y cierta melancólica distancia, pues, dice él, "solo los locos están seguros y resolutos"; un oportuno distanciamiento que le impedía caer en fáciles idolatrías. Incluso de las letras escribe: "Téngolas en gran estima, mas no las adoro". Incluso de la razón -"cántaro de doble asa, que se puede agarrar por la derecha y por la izquierda"-, sabe añadir que "proporciona fundamento para distintas acciones" (II,12).

Más libros de Platón , Lucio Anneo Séneca, Michel de Montaigne, Marco Tulio Cicerón, Giovanni Boccaccio, San Agustín de Hipona , Francesco Petrarca