Si, Acepto
Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Leer más
4 de mayo

Tintin. As Choyas D'A Castafiore (Aragonés)

Hergé
Tintin. As Choyas D'A Castafiore (Aragonés)
Tintin. As Choyas D'A Castafiore (Aragonés)

Tintin. As Choyas D'A Castafiore (Aragonés)

Hergé
16,50€
Consulte disponibilidad

La tranquilidad a la que aspira el capitán Haddock se ve alterada cuando Bianca Castafiore, el «ruiseñor milanés», anuncia su llegada a Moulinsart; pero con ella desembarcan sus maletas y sus joyas, y también los paparazzi y la prensa sensacionalista. Así pues, el castillo se ve invadido de gente, y el capitán tendrá de todo menos calma...
[Leer mas...]

Editorial
ISBN13
ISBN10
Tipo
Páginas

La tranquilidad a la que aspira el capitán Haddock se ve alterada cuando Bianca Castafiore, el «ruiseñor milanés», anuncia su llegada a Moulinsart; pero con ella desembarcan sus maletas y sus joyas, y también los paparazzi y la prensa sensacionalista. Así pues, el castillo se ve invadido de gente, y el capitán tendrá de todo menos calma. En Las joyas de la Castafiore, ¡la aventura se traslada a Moulinsart. Las joyas de la Castafiore es el primer álbum de la colección Las Aventuras de Tintín, que Zephyrum Ediciones y Trilita Ediciones coeditan en gallego, euskera, valenciano, aragonés, aranés y castúo, poniendo en valor la diversidad lingüística y cultural.


Las Joyas de la Castafiore se publica en 1963, justo después de Tintín en el Tíbet (1960), constituyendo un contrapunto después de aventuras lejanas y peligrosas. Llega ahora una comedia clásica, en la que se muestra las dificultades de comunicación entre los personajes y en la que aparecen todos los medios de la época: prensa, teléfono, radio, televisión y telegrama. En palabras de Hergé: «Cuando empecé este álbum, mi deseo era simplificar, intentar contar una historia en la que no pasara nada. Sin el recurso del exotismo (salvo los gitanos: el exotismo a domicilio), simplemente para ver si era capaz de mantener al lector sin aliento hasta el final». Hergé consigue mucho más en Las joyas de la Castafiore, es un Tintín atípico y fascinante donde aparentemente no pasa nada, pero hay falsas apariencias que engañan al lector, no hay viajes lejanos, la aventura pasa dentro y hay abundancia de tecnologías mediáticas, pero que no han permitido que los protagonistas se comunicaran bien entre sí. Con este álbum se reconoce la riqueza intelectual de Hergé, que es admirada por todos los tintinófilos.