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Clara y Claire

Laurens, Camille / López Guix, Juan Gabriel
19,50€
Disponibilidad Normal 7 días

Claire, profesora divorciada de 48 años y madre de dos hijos, decide crear un perfil falso en una red social para controlar a Jo, hombre evasivo con el que mantiene una relación. En el mundo virtual, Claire se transforma en Clara, una chica de 24 años, soltera, joven y bonita, comenzando así un juego de seducción y doble identidad. La manip...
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Editorial
ISBN13
ISBN10
Tipo
Páginas
Año de Edición
Idioma
Encuadernación

Claire, profesora divorciada de 48 años y madre de dos hijos, decide crear un perfil falso en una red social para controlar a Jo, hombre evasivo con el que mantiene una relación. En el mundo virtual, Claire se transforma en Clara, una chica de 24 años, soltera, joven y bonita, comenzando así un juego de seducción y doble identidad. La manipulación, lo imprevisto, el deseo, la mentira y la fatalidad desarrollan una trama en la que todo está mucho más interconectado de lo que a primera vista pudiera parecer.
Con múltiples referencias literarias que van de Marivaux, Racine, Flaubert o Las relaciones peligrosas a Marguerite Duras, Joan Didion o Lacan, Clara y Claire plantea cuestiones muy actuales sobre la identidad en las redes sociales, la invisibilidad de la mujer madura, el deseo femenino o la culpa.
La novela, que ganó el premio Roman News 2016, ha inspirado la última película del director francés Safy Nebbou (Clara y Claire, 2019).

Cuando se conoce un poco a Jo, se puede decir que esa timidez resultaba rara, porque por una parte era una persona sin ningún límite, ninguno en absoluto; apenas el de no matar en el momento en que lo asaltaba la pulsión de hacerlo, y ni siquiera eso: hay tantísimas formas de matar. Te podía destruir en un instante, con una palabra, con un silencio. Sabrá que la principal ansiedad de las mujeres es la de ser abandonadas, ¿verdad? Sí, esas cosas están escritas en sus libros. Pues bien, Jo era así, supongo que se podría decir «perverso»: te abandonaba diez veces al día. Sabía dónde estaba la debilidad (los perversos son, en cierto modo, quienes mejor conocen a las mujeres) y clavaba ahí la cuña de la ausencia para pulverizar tu energía vital, tus deseos de felicidad. Te daba la mano, la apretaba y luego te soltaba, por nada, sin motivo aparente, solo porque contabas con él, porque cedías a la confianza. En los últimos tiempos, ya no le decía lo que quería, le escondía lo que me gustaba, porque se las habría ingeniado para evitarlo o impedirlo. Cuando no podía más, lo dejaba, pero nunca cortaba del todo. Y él volvía a mí todo meloso o yo lo llamaba toda acaramelada, y el ciclo volvía a empezar, mes tras mes. No me pregunte por qué. Me acababa de separar de mi marido, no tenía ganas de estar sola, tenía necesidad de amor, al menos de hacerlo, hablar de él, creer en él, bueno ya se sabe la canción, queremos vivir, ¿hace falta decir por qué?
No, nunca. Jo nunca me hizo daño físico. No hacía falta. La crueldad física es el último recurso. La bofetada en la cara es cosa de principiantes.
Difícil decirlo. El deseo es algo misterioso. Queremos del otro algo que no tenemos o que ya no tenemos. Antes le habría dicho que lo que queremos siempre es lo mismo: alguna cosa conocida arraigada en el pasado, aunque sea nociva. Volver a sufrir. Volver a llenar el lanzallamas. Pero desde esta historia, ya no sé. He pensado que el deseo podía cambiar de naturaleza, que era posible desenraizarlo, plantarlo en otro suelo, más suave, más blando. Al menos intentarlo. Si todo está escrito de antemano, resulta demasiado triste, he acabado diciéndome. Si la misa ya está dicha, ¿de qué sirve rezar?
Sí. Así que durante una de nuestras prolongadas rupturas, como no soportaba no saber dónde estaba, qué hacía Jo (porque desaparecía, realmente desaparecía), creé un perfil falso en Facebook. Hasta ese momento lo usaba muy poco, tenía una página con mi verdadero nombre, Claire Millecam, una página profesional, intercambiaba de vez en cuando, sin gran interés, informaciones con colegas extranjeros o con antiguos estudiantes. Y entonces me enganché. Para las personas como yo, que no toleran la ausencia...

Novelista y ensayista, Camille Laurens nació en 1957 en Dijon, Francia. La autora tiene una veintena de obras publicadas en Francia, la mayoría con la editorial Gallimard. En España, la editorial Seix Barral publicó en 2001 En esos brazos, novela ganadora de los premios Femina y Renaudot de los Estudiantes en 2000. Camille Laurens ha impartido clases en Normandía y en Marruecos, país en el que vivió durante doce años. Desde 2007, forma parte del jurado del premio Femina y, desde febrero de 2020, es miembro de la Academia Goncourt.