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Manual de cerámica romana. Del mundo helenístico al Imperio Romano

AA. VV.
Manual de cerámica romana. Del mundo helenístico al Imperio Romano
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Las primeras cerámicas romanas, que tal vez se deberían llamar itálicas, difundidas hacia occidente, enlazan directamente con el mundo mediterráneo y proceden de tradiciones helenísticas llegadas a través de la Magna Grecia. La expansión de la República romana fue pareja a la llegada de est...
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Editorial
ISBN13
ISBN10
Tipo
Páginas
Año de Edición
Idioma
Encuadernación

Las primeras cerámicas romanas, que tal vez se deberían llamar itálicas, difundidas hacia occidente, enlazan directamente con el mundo mediterráneo y proceden de tradiciones helenísticas llegadas a través de la Magna Grecia. La expansión de la República romana fue pareja a la llegada de estas cerámicas, aunque en algún caso la precedieron.

Los sucesivos procesos de conquista, ocupación, explotación y colonización de la Península Ibérica tienen en estos objetos alfareros su más abundante fuente de información para que los arqueólogos identifiquen y reconstruyan la dinámica de los yacimientos de esa época tan cambiante como fueron los siglos II y I a.C.

En muchos asentamientos de Hispania, sobre todo en los que fueron habitados por gentes venidas de Italia, como los campamentos y las nuevas colonias, se distingue lo que sería el kitcerámico romana característico, con su vajilla de mesa, ánforas y piezas de cocina, todo traído desde la península transalpina. Por el contrario, los lugares indígenas sólo adoptaron una parte de él, principalmente la vajilla barnizada de negro y las ánforas, pero no la de cocina.

En la Meseta se encuentra uno de los principales modelos y referentes de este proceso, los campamentos de Numancia, claro exponente del papel de la cerámica como elemento clave en el estudio de la conquista. El gran centro emeritense, tanto de consumo como de producción, y el nuevo centro alfarero de Segobriga también son valiosos exponentes de la adopción total de las prácticas romanas en el interior de Hispania. El elocuente caso del Testaccio es el mejor para destacar la gran importancia y trascendencia económica que las cerámicas de Hispania alcanzaron en la misma Roma.